Uno de los vídeos virales más polémicos de los últimos tiempos es esta parodia del último videoclip de Lady Gaga, Telephone, hecha por soldados americanos desplazados a Afganistán. Un vídeo, por cierto, visto en menos de una semana casi tres millones de veces.
Visto lo visto, no es extraño que la polémica haya acompañado a esta performance desde el primer momento.
Desde luego, es criticable que los soldados se dediquen a hacer parodias en vez de a hacer su trabajo. Sin embargo, también tienen derecho a tiempo libre. Además, ¿no es preferible verles bailando que disparando contra civiles?
También es cierto que muchos americanos pueden haberse sentido ofendidos al ver a qué van destinados sus impuestos. Y más en un momento tan delicado para ellos como el presente, con un 10% de paro. Pero por otro lado, quizás algunos se habrán sentido aliviados al comprobar que la situación de sus compatriotas en el campo de batalla les permite momentos de relajación, distensión y buen humor.
Tampoco escapa de la polémica el marcado tono homosexual del vídeo. Algo que, sin duda, rompe moldes, pues se aleja radicalmente del mito del militar viril. ¿Servirá acaso para normalizar la homosexualidad en entornos tradicionalmente copados por “machos”, como el servicio militar o incluso el mundo del deporte? ¿O es en realidad sólo una burla y una ridiculización de mal gusto?
Tampoco se debe olvidar la imagen que se está proyectando hacia el enemigo. Si Gila levantara la cabeza, quizá se viera algo superado por la realidad…
Sea como fuere, dice mucho del mundo moderno que todos, ellos los militares y nosotros los internautas, necesitemos distracciones de este tipo.
